Servicio de previsiones meteorológicas de calidad para todo tipo de empresas: energía, turismo, agricultura, marítimo, náutico, ocio, eventos. Blog - TAIKOMETEOROLOGIA
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PRESENTACIÓN DE TAIKOMETEOROLOGIA

Estamos muy satisfechos de anunciar que hoy estrenamos el blog de la empresa TAIKOMETEOROLOGIA, un lugar donde publicaremos artículos interesantes sobre meteorología, climatología, cómo afectan los fenómenos meteorológicos a diferentes sectores (agricultura, energía, turismo, etc…).
En poco tiempo TAIKOMETEOROLOGIA ha ido posicionándose en el sector de las predicciones meteorológicas profesionales.

Todo empezó a finales de 2015 cuando Joan Prat Rubí, un prestigioso abogado del Derecho de la Energía y quien escribe, Alfred Rodríguez Picó, meteorólogo con una amplia experiencia en medios de comunicación, tuvimos la idea de crear TAIKOMETEOROLOGIA para proporcionar una información rigurosa sobre la meteorología y de esta manera, ayudar a otras empresas a mejorar su rendimiento en base a la meteorología del momento, hacer de la meteorología su aliado más fiel.

Empezamos trabajando para el sector energético: productoras eléctricas y comercializadoras fueron las primeras en contratar unos servicios que inmediatamente les comportó beneficios evidentes al utilizar una información privilegiada del tiempo que hará en las próximas horas, días, semanas e incluso meses.

Un año después de su creación TAIKOMETEOROLOGIA ya contaba con cuatro trabajadores y un total de 4 socios. El 2017 empieza fuerte, con más incorporaciones de clientes, posibles aumentos de plantilla y en general muy buenas expectativas que esperamos se cumplan.
Por lo que hace a la meteorología de momento también tenemos buenas vibraciones; venimos de un otoño bastante lluvioso, un inicio de invierno fresco y para los próximos días se prevé una entrada fría bastante potente como hacía años que no teníamos.

En definitiva, esperamos que les pueda ser de utilidad este blog para aprender a cerca de la meteorología, los beneficios que le pueda aportar, estar informados sobre novedades, noticias, etc…

¡Feliz 2017 y que el tiempo les sea favorable!

LA NIEVE, ELEMENTO DE DOBLE FILO 

 

Durante las últimas jornadas la nieve ha sido la protagonista tras el paso de una profunda borrasca sobre la Península. Un elemento que cae silenciosamente pero complejo, capaz de cambiar el paisaje en minutos e incluso dañar vegetación e infraestructuras y poner en peligro la integridad de las personas. Es por ello que, en plena época invernal, creemos de interés dar alguna pincelada para conocer mejor el fenómeno que a todos encandila.

La nieve no son más que pequeños cristales de hielo que se agrupan en un contexto de bajas temperaturas para formar “copos”. Estos elementos principales, livianos y “suaves”, ganan gran densidad cuando son comprimidos por acumulación sobre las superficies. En la Península es habitual encontrarla a lo largo de los meses de invierno en muchos puntos elevados del interior como las mesetas de la Castila y la Mancha y León, y  también en zonas de montaña. Su aprovechamiento, en la sociedad actual, recae principalmente en el ocio con más de 30 estaciones destinadas el esquí alpino y nórdico. Durante los últimos años, lo que se denomina como “cota cero” o nivel al que suele nevar en España, ha ido subiendo progresivamente, por lo que cada vez hemos tenido que ir más arriba para encontrarla.

Puede ser de diferentes tipos una vez depositada en las superficies. “Nieve polvo”, con muchas burbujas de aire ocupando los espacios, permite un rápido deslizamiento sobre ella. Suele ser la más reciente, acumulada en condiciones muy frías. Habitualmente se suele compactar de manera mecánica para aumentar su consistencia. “Nieve dura”, compacta, con escasos orificios entre ella, óptima para los amantes de la velocidad. “Nieve húmeda”, se presenta en condiciones de temperatura más suave con distintas proporciones de agua líquida. Y la “nieve primavera”, esponjosa, en la que intervienen procesos de fusión que la hacen mucho más irregular.

En función de las condiciones meteorológicas y las características del terreno como la pendiente, surgen peligros derivados de su acumulación como los aludes o avalanchas. Cambios bruscos en la temperatura, períodos repentinos de lluvia o sobrecarga, suelen ser los elementos desencadenantes. Encontramos aludes de nieve reciente: se producen durante las nevadas intensas o inmediatamente después. Pueden ser de nieve húmeda con temperatura cercana a 0º, o de nieve seca con valores claramente inferiores a 0º. Se pueden producir por sobrecarga o por un aumento de la temperatura. Los de nieve seca son temibles ya que viajan a gran velocidad y son muy destructivos. Aludes de fusión: se producen por fusión de la capa superficial de la nieve por tener temperaturas superiores a 0º o por lluvia. La nieve es húmeda y pesada y por lo tanto la velocidad de desplazamiento es lenta. Puede arrastrar rocas, árboles, barro… Aludes de placa: es el caso de este fin de semana. Capas de nieve duras y frágiles causadas por acumulación de la nieve por el viento. El 70% de los accidentes causados por aludes son del tipo de placa. La mayoría de los aludes se producen en pendientes que oscilan entre los 35º y 45º. Atención a las vertientes orientadas a sotavento. Es por ello imprescindible una fiable y precisa información meteorológica com la que se ofrece en TAIKOMETEOROLOGIA, ante la posibilidad de exponerse a estas condiciones, así como acceder únicamente a zonas debidamente señalizadas.

Un caso curioso en el estudio de estos fenómenos es el de Ed Adams, profesor de ingeniería civil. Cogía instrumentos muy precisos de medición de aludes y se iba a una cabaña situada en las montañas del estado de Montana, a 24 kilómetros de la universidad. Un compañero suyo se dirigía a la cima situada sobre la cabaña y provocaba una explosión, creando la formación de un alud que se abatía sobre la cabaña. Mientras se producía el fenómeno medía la velocidad del alud, su fluidez o temperatura.

También es una gran reserva de agua que en primavera abastece cursos fluviales y pantanos. Sin duda, un tesoro a valorar a las puertas del continente africano. También, un deshielo rápido y excesivo ante situaciones meteorológicas extremas como la llegada de fuertes lluvias, puede acarrear consecuencias indeseadas como inundaciones a lo largo de cursos fluviales o llenado de manera repentina embalses y pantanos, como ocurrió en el de Susqueda en Catalunya en marzo de 2011.

Publicado el 12 de Enero de 2018 por Iván Herrera 

AMANTES DE LA NIEVE 

 

Sin duda alguna, la nieve es el fenómeno meteorológico que más revoluciona a la gente y las redes sociales. Llevamos unos inviernos anómalos, con presencia de eternos anticiclones cálidos y el frío y las nevadas a cientos de quilómetros. Recordamos grandes nevadas en Europa del este o en el norte del continente americano que dejaron grandes acumulaciones de nieve. Esta temporada se inició de la misma manera, ya que el anticiclón seguía dominando el tiempo, y las principales cordilleras europeas, como por ejemplo los Alpes, Pirienos o Apeninos estaban prácticamente faltas de nieve. Únicamente se podían ver algunos centímetros en las cumbres más elevadas. La segunda quinzenas de noviembre todo cambió, el anticiclón se trasladó al Atlántico y las masas de aire más frías e inestables procedentes del norte visitaron Europa. Se produjeron intensas nevadas en zonas como Alemania, Reino Unido, Francia o Bélgica a nivel del mar, y extensas zonas de las principales cordilleras europeas ahora lucen un excelente manto de nieve. A lo largo de este diciembre la situación poco ha cambiado y el ambiente invernal sigue dominando en toda Europa.

Los aficionados a la meteorología siguen muy de cerca un pequeño pueblo llamado Capracotta, situado en los Apeninos a 1420 metros sobre el nivel del mar, en la provincia de Isernia, fronteriza con el Abruzzo, y con una población de 1121 habitantes, está orientada de tal manera que recibe el embate directo de las perturbaciones que vienen del oeste, las del este y las del sur. Este hermoso lugar cuenta con una webcam en la plaza mayor del pueblo que cada vez que nieva recibe muchas visitas por parte de los fans de la nieve. De hecho desde su inicio hasta la actualidad, la webcam ya ha recibido más de 16 millones de visitas. Un dato increíble son los 256 cm de nieve caídos en 18 horas, lo que significa un record mundial de acumulación de nieve en 24 horas. Aquí pueden ver algunas imágenes:

También encontramos otras zonas con abundantes nevadas como por ejemplo en Keweenaw en el Parque del Estado de Michigan. La media en un invierno normal es de 4 metros 75 cms. y el record está en 9 metros 75 cms la temporada 1978-79. Vamos a terminar con una curiosidad, y es que el muñeco de nieve más grande del mundo se construyó en Bethel, Maine en 1999. Tan solo decir que sus pestañas son esquís, los labios, una hilera de neumáticos rojos y los brazos son abetos de navidad reciclados.

Publicado el 4 de Diciembre de 2017 por Marc Martínez 

YA HA LLEGADO EL INVIERNO 

 

“En diciembre, el pastor y el labriego descuidan ovejas y atizan el fuego”. ¡Ya ha llegado el diciembre y este año también el invierno! Después de años en que los otoños se alargaban y los inviernos no arrancaban esta vez ha llegado puntual. El frío, las nieves, el viento, ya tenemos entre nosotros todos los elementos característicos de la última y primera estación del año.

Si retrocedemos al diciembre de 2016 recordaremos unas festividades de Navidad en mangas de camisa, nieve traída en helicópteros a algunas pistas de esquí del Pirineo y persistentes nieblas en todo el valle del Ebro. El 2015 también fue similar, con un inicio de invierno más cálido de lo habitual. Las temperaturas medias incluso llegaban a ser 10º superiores a la media. Este año ya podemos asegurar que no será así y nos atrevemos a decir que será justo lo contrario. El invierno ha empezado fuerte, con una potente entrada de aire muy frio y parece que se preparan más para mediados de mes.

La nieve es uno de esos fenómenos a los que estamos poco acostumbrados en muchas ciudades, no así en Pamplona, Vitoria, Burgos y en menor medida en Logroño, donde el pasado viernes 1 de diciembre nevó con ganas, de forma más testimonial en las dos últimas ciudades. También se vio nevar en el litoral de Barcelona por encima de los 200 metros. En el Tibidabo, montaña más elevada de la capital catalana, se llegó a ver algunos copos tanto la tarde del viernes como la del sábado.

Las temperaturas bajo cero han afectado gran parte del interior peninsular y alguna tímida helada ha llegado hasta la misma línea de la costa. En el Pirineo se han registrado rachas de viento superiores a los 100 km/h que combinado con las temperaturas de -15 a -20ºC han provocado una sensación de frío inferior a los -40ºC!

Pero para diciembres extremos el de 2001. La segunda quincena vivimos la ola de frio más intensa de lo que llevamos de siglo XXI. Temperaturas por debajo de los 0ºC de máxima entre los días 22 y 29 en gran parte del interior peninsular, nieve a nivel de mar en puntos del litoral mediterráneo y récords de temperaturas mínimas para un mes de diciembre. Destacan los -10.5ºC en el aeropuerto de Madrid o -9.5ºC el día de Navidad en Zaragoza (aeropuerto).

Todos estos récords por ahora parece que no van a superarse aunque en próximas jornadas el tiempo tendrá tendencia a volverse a inestabilizar con un incremento de precipitaciones y nueva bajada de las temperaturas. En anticiclón atlántico, potente y extenso, continuará orientado de norte a sur, facilitanto más entradas frías procedentes del Ártico. La naturaleza está respondiendo con un adormilamiento en la flora y en la fauna que hacía tiempo que no comprobábamos por estas fechas. Falta lluvia, de momento nos conformaremos con precipitaciones que a inicios de la próxima semana se extenderán a numerosas zones de la mitad norte. El invierno solo acaba de empezar.

Publicado el 4 de Diciembre de 2017 por Marc Ruisñol Antoñanzas 

SEQUÍAS EN ESPAÑA 

 

En Catalunya a 1817 lo bautizaron como “Lo Any de la Fam” o en Aragón a 1725 como “El año sin Cosecha” y así podríamos alargar una lista de años o períodos en los que la falta de lluvia ha provocado graves problemas a la población.

La sequía va ligada a nuestro clima, así como las grandes tormentas y las inundaciones. En estos momentos estamos padeciendo la peor sequía de las últimas dos décadas, recordándonos la que tuvimos entre 1993 i 1995. El tozudo anticiclón continua dando vueltas alrededor de la Península Ibérica, impidiendo la entrada de perturbaciones atlánticas que puedan regar de forma más o menos uniforme todo el territorio. Con el calentamiento global, las situaciones extremas van aumentando en número, pero todo tiene su fin y esta sequía acabará, incluso nos atrevemos a decir que no pasará mucho tiempo hasta que lleguen las esperadas lluvias. Y como ocurrió en 1996, pocos meses después de la gran sequía, insistentes lluvias obligaron a abrir las compuertas de numerosos pantanos de España y Portugal.

Estudiando los anillos de los troncos de árboles -dendrocronología- podemos observar las variaciones pluviométricas de un determinando punto. Es curioso observar como hay una cierta relación entre sequías y lluvias abundantes, con períodos aproximados de unos 10 años entre un período seco y otro también seco, aunque no siempre se cumple.  Ahora por fortuna tenemos muchos medios para obtener alimentos en nuestro país, pero en “lo Any de la Fam” la falta de lluvia (en Barcelona la media es de 600 litros anuales y ese año tan solo registraron 196 litros) provocó la muerte del 10% de la población o en 1566 diversos barcos provenientes de Sicilia tuvieron que traer alimentos a diversas zonas de España. Con la sequía de 1877 el ferrocarril fue de gran ayuda para transportar víveres de una zona a otra de España, pero no faltaban las rogativas para que lloviera o “Pro Pluvia”.

El futuro lo vemos complicado pero tampoco hay que alarmarse. Las sequías podrán ser más recurrentes pero también los períodos de lluvias intensas. La erosión tendrá un papel cada vez más destacado. Si en 1995 los pantanos estaban agonizando y pocos meses después rebosaban de agua, nada nos impide a creer que en 2018 la situación podrá ser muy diferente de la actual. Pero no hay que quedarse indiferente ante esta situación. Presionemos a los gobernantes para que actúen contra el calentamiento global con medidas que incluso pueden ser impopulares (es ahí donde entre todos tenemos que poner nuestro granito de arena) pero que a la larga reportarán grandes beneficios para el medio ambiente.

Publicado el 20 de Noviembre de 2017 por Alfred Rodríguez Picó 

VIENTOS PARA TODOS LOS GUSTOS 

 

La península Ibérica es un territorio muy diverso en cuanto a fenómenos meteorológicos. Es por ello, a diferencia de otros puntos del continente como Holanda o Alemania, que nuestro vocabulario alberga variopintas formas de expresarlos atendiendo a sus condiciones y en función a la región en la que nos encontremos.

Un ejemplo evidente es el viento que, por cierto, estos días azota varios puntos del nordeste. Canalizado por la Valle del Ebro encontramos el ‘cierzo’, viento a menudo muy intenso y seco que en agricultura ayuda a mantener controladas diferentes plagas. Otro viento que suele soplar a la par del ‘cierzo’ es la ‘tramontana’ del nordeste catalán y Baleares. Acostumbra a ser seco y frío alcanzando ráfagas superiores a los 100 kilómetros por hora. Si viene acompañado de precipitación se le denomina ‘tramuntana negra’ en el Empordà. Siguiendo la línea de vientos secos encontramos el ‘terral’, conocido en la provincia de Málaga, más presente en invierno cuando masas de aire del interior frías y pesadas tras la caída del sol se desplazan hacia el mar. Un viento bastante habitual es el ‘poniente’, cruzando la península de oeste a este. Suele ser húmedo y fresco en la vertiente atlántica peninsular, descargando a menudo abundantes precipitaciones. Sin embargo, alcanza el Mediterráneo mucho más seco y cálido, protagonizando lo que se conoce como ‘efecto Foehn’, que acentúa la probabilidad de incendio.

Seguimos hablando de vientos húmedos en su origen, que tanta falta están haciendo en este año 2017. Profundas borrascas situadas entre el norte de África y Baleares dan origen al ‘levante’, causante de temporales de lluvia, mar y viento en el tercio oriental peninsular. Tanto el ‘poniente’ como el ‘levante’ acostumbran a soplar con fuerza en el Estrecho de Gibraltar. La ‘galerna’ es el viento de norte que sopla con fuerza en zona del Cantábrico y Golfo de Vizcaya. Irrumpe de manera súbita acompañando a un frente frío con fuertes vientos, precipitaciones y descensos bruscos de la temperatura.

Acabaremos citando a los vientos ‘ábregos’ o ‘llovedores’ de la zona sur y suroeste peninsular. De origen atlántico, emergen de entre las Canarias y las Azores con recorrido suroeste a nordeste dando lugar a pingües lluvias e intensos vientos. Siguiendo su recorrido hacia el norte, alcanzan el cantábrico descargados de humedad dando nombre a los llamados ‘vientos castellanos’ del sur.

De la misma manera, otros fenómenos meteorológicos reciben distintas denominaciones como la lluvia (calabobos, chirimiri, orbayo, baharina, mollizna, etcétera) o los fenómenos tormentosos (recentello, turumbesca, pedregadas  o graniceras).

Publicado el 7 de Noviembre de 2017 por Ivan Herrera 

HURACANES EN LA PENÍNSULA IBÉRICA 

 

De vez en cuando, la meteorología nos sorprende con fenómenos a los que no estamos habituados. Los huracanes, por ejemplo, suelen viajar a centenares o miles de kilómetros de la Península siguiendo la Corriente del Golfo de Méjico. En ocasiones alcanzan el continente europeo desgastados, en forma de borrascas comunes. Sin embargo, este año algo ha cambiado. Entre los días 11 y 16 de octubre, un huracán de categoría 3, cuya presión atmosférica en su centro llegó a ser de 958 hpa, quedó a pocos kilómetros de impactar con el noroeste peninsular. Algo histórico, ya que nunca habíamos tenido ninguno tan cerca de la Península. Se le llamó Ophelia. Tocó tierra en Irlanda en forma de tormenta tropical, dejando 3 muertos, olas de casi 18 metros y vientos que rozaron los 200 km/h. En España y Portugal los efectos fueron olas de 6 metros y vientos que superaron localmente los 100 km/h, agravando una oleada de incendios forestales que dejó la triste cifra de 47 muertos y centenares de heridos. Ophelia continuó su recorrido hacia Escandinavia, ya como una depresión normal y corriente. Su paso tan cercano al continente europeo sacudió la atmósfera, dando un giro a la situación meteorológica que hasta entonces predominaba. El anticiclón, que durante tantas semanas estuvo afectando a la Península, se retiró, abriendo paso a una sucesión de lluvias generales y localmente abundantes, rompiendo así una larga temporada de aguda sequía.

Recientemente, otros huracanes se aproximaron, en condiciones poco habituales, a la Península. En el año 2005, el huracán Vince arrancó de entre las Azores y Canarias hacia el Golfo de Cádiz,  ya en forma de depresión tropical. Se gestó un mes de octubre, con la temperatura del mar a 24ºC. Un hecho insólito que rompió los esquemas de la teoría de formación de huracanes, que presupone un mínimo de 26,5ºC. La presión atmosférica en su centro cayó hasta los 988 hPa con vientos de 120 kilómetros por hora sostenidos durante un minuto. Un mes y medio más tarde, la tormenta tropical Delta afectaría Canarias con ráfagas registradas de hasta 140 kilómetros por hora en puntos del litoral, y de más de 250 kilómetros por hora en la cima del Teide. Los daños materiales fueron cuantiosos con árboles arrancados de raíz, cultivos arrasados, derribo del tendido eléctrico, etcétera.
Otro fenómeno curioso y poco frecuente es el llamado “huracán mediterráneo” o “medicane”. Son estructuras que se asemejan a los huracanes clásicos, aunque con características de tormenta tropical. Su diámetro suele ser inferior a los 300 kilómetros y puede ir acompañado de ráfagas de viento de más de 90 kilómetros por hora y lluvias torrenciales. Encontramos varios ejemplos de este fenómeno. Entre los días 17-18 de octubre de 2007 el ojo de uno de estos “huracanes mediterráneos” se situaba justo frente a las costas de Alicante. En el año 1995 otro rozaba el sur de Italia. Con una temperatura con tendencia al alza a escala global planetaria, no se descarta un incremento en la frecuencia de estos fenómenos, así como de su magnitud. El Mar Mediterráneo es demasiado pequeño para albergar huracanes como los que se forman en el Atlántico o el Pacífico, pese a que la temperatura de sus aguas puede superar en ocasiones los 27ºC. Con tantas sorpresas en los últimos años, no sería difícil aceptar la idea de que en un futuro no muy lejano, huracanes llegados desde el Atlántico o incluso los “medicanes” puedan afectar directamente la Península.

Publicado el 23 de Octubre de 2017 por Ivan Herrera i Marc Martínez

UN OCTUBRE ATÍPICO 

 

El mes de octubre se caracteriza por ser lluvioso, con las primeras heladas, temporales de levante en la costa del Mediterráneo con alteración marítima y algunas tormentas. Todo esto es teórico ya que, por desgracia, está siendo lo contrario. Nos encontramos en una situación totalmente atípica; calor de septiembre, ausencia de precipitaciones y una absoluta estabilidad atmosférica y marítima.
Históricamente en octubre hemos tenido destacables temporales de lluvias. Un claro ejemplo es el que se vivió el 20 de octubre de 1982 cuando las lluvias torrenciales afectaron las comunidades de Murcia y Valencia con registros superiores a los 500 litros en poco más de 24 horas. Un temporal que hizo llegar hasta los límites la presa de Tous y acabó colapsando. El agua llegó hasta una altura de ocho metros en las poblaciones más cercanas al embalse.
En contraposición a todo este duro temporal encontramos este octubre de 2017. Un potente anticiclón ubicado sobre la península Ibérica desvía todas las borrascas hacia latitudes sujperiores, impulsando vientos del sur, procedentes de África – como si fuera verano – provocando una subida considerable de las temperaturas y una ausencia clara de precipitaciones. Este ascenso de los termómetros bate récords en algunos puntos, como en Cáceres donde el día 3 se alcanzó una máxima de 33,8ºC, tres décimas por encima del récord anterior en 2011. Día tras día màximas de 33º a 35º también son extrañamente habituales en numerosas capitales andaluzas.
La ausencia de precipitaciones también se deja notar. En abril de este año empezamos un periodo de sequía que, después de prolongarse a lo largo de un verano muy caluroso, se mantiene con esta situación anticiclónica. Todo esto da como resultado unas pérdidas en el sector agrícola importantes. En algunos lugares del interior de España se da por perdida el 70% de la producción de cereal. Y el estado de los embalses empieza a ser preocupante. Actualmente tenemos unas reservas del 39% cuando de media es del 53%. Y de momento…más anticiclón. Tenemos esperanza en los últimos 10 días de octubre, cuando la atmósfera se volverá más dinámica con la retirada del anticiclón hacia el este.
Como siempre, TAIKOMETEOROLOGIA tratará de anunciar a sus clientes los cambios que se aproximen con la mayor antelación.

Publicado el 9 de Octubre de 2017 por Marc Rusiñol Antoñanzas

LA METEOROLOGÍA EXUBERANTE DE JULES VERNE 

 

Acabo de leer por cuarta vez “La Isla Misteriosa” de Jules Verne, disfrutando igual o más que la primera vez. La meteorología juega en sus novelas un destacado papel. Si ha leído alguna de sus novelas, las tormentas marinas con sus naufragios le vendrán a la memoria inmediatamente. Pero vamos a centrarnos en tres novelas con meteorologías un tanto “imposibles”, ciencia ficción meteorològica, claros ejemplos de una imaginación desbordante.
En “Viaje al centro de la Tierra” se encuentran en las profundidades de nuestro planeta con un extenso mar. Impresionante el temporal que se desata en este mar interno, e incluso con detalles del tipo de nubes que surcan ese “cielo” abovedado.
En “La Esfinge de los Hielos” se tratar de alcanzar el Polo Sur, cuando aún faltaban muchos años para descubrirlo. Según Jules Verne, hay un continente con un estrecho  paso por el que navegan los héroes de la novela. Curiosamente las temperaturas, a medida que se acercan al casquete polar  no descienden e incluso aumentan y lo más sorprendente, alrededor del Polo Sur hay una tormenta elèctrica extraordinaria!
Una novela que recomiendo por la exuberante fantasía que poseía el escritor es “Hector Servadac”. No busque lógica científica, no la hay. Disfrute y nada más. De entrada, un meteorito arranca literalmente una porción de nuestro planeta: la costa norteafricana con un trozo de Mediterráneo incluido. Este fragmento con sus habitantes se prepara para un largo e increíble viaje. Primero se acerca al sol con lo que las temperaturas aumentan exageradamente. Divertida la explicación de las nubes con semejante atmósfera. Luego se va alejando del astro. Las temperaturas caen en picado hasta llegar el “trozo” de Mediterráneo se congela. El cielo es de un gris que te empapa de frío, y al final…lo dejamos para no desvelar una situació de lo más increible.
No puedo contenerme, he de hablar de otra novela de Verne: terremotos, huracanes, inundaciones, tornados, olas gigantescas, cielos caóticos, tormentas eléctricas, fenómenos ópticos…todo esto y mucho más lo encontraremos en “Los Hijos del Capitan Grant”. Saborearán la aventura hasta el límite. Podrá deleitarse con todos los detalles que van surgiendo continuamente. Sumérjase en la época en que fue escrita, segunda mitad del siglo XIX, teniendo presente las dificultades y limitaciones de realizar viajes extraordinarios alrededor del planeta. La naturaleza está presente en cada una de sus páginas. Los protagonistas son vapuleados por un sinfín de fenómenos meteorológicos algunos de ellos de extremada violencia. Es curioso comprobar como la explicación de algunos de estos fenómenos aún contenía incógnitas que posteriormente se resolvieron. Hay momentos de gran tensión…en fin, hoy mismo empiezo a leer la novela por tercera vez.

Publicado el 18 de Septiembre de 2017 por Alfred Rodríguez Picó

SEPTIEMBRE: TIEMPO EXTREMO

 

Spetiembre es un mes de transición entre el cénit del verano -la canícula- y la llegada de corrientes frías desde latitudes septentrionales. A menudo, el choque repentino de estas masas de aire crea las primeras grandes borrascas al norte del continente. No es inusual que a veces alcancen la Península acompañadas de fuertes lluvias, tormentas que pasan a formar parte de las efemérides o vientos huracanados. Fenómenos meteorológicos violentos que salpican la “historia meteorológica” de nuestro territorio, recordando lo cambiante que es tiempo aquí, entre el cálido Mediterráneo cuyas aguas pueden alcanzar los 28 a 30ºC y el más “fresco” Atlántico, a unos 18 o 20ºC. Entre África y la fría Europa central y del este. En una tierra de orografía compleja de fuertes contrastes.

Vienen a la memoria situaciones susceptibles de ser versionadas en Hollywood, no muy lejanas. Como la del 7 de septiembre de 2005 cuando diversos tornados barrieron varios puntos de Cataluña como el Aeropuerto del Prat durante la formación de imponentes tormentas. También apareció un tornado en Mallorca un 12 de septiembre de 2012 causando daños materiales y diversos heridos ¡con rachas de viento próximas a los 150 kilómetros por hora! En el mismo año, un temporal de levante azotó Valencia con dos tornados y oleaje de hasta 7,4 metros, poco habitual en nuestro “pequeño Mar Mediterráneo”. Este tiempo extremo se puede prolongar buena parte de octubre. Por ejemplo, en 1994 se calcula que en los puntos más elevados de la sierra de la Mussara, Tarragona, se superaron los más 1000 litros por metro cuadrado en 24 horas provocando desprendimientos y riadas devastadoras.

Inundaciones, avenidas, desbordamientos, actividad eléctrica… Encontramos decenas de situaciones registradas y descritas desde hace siglos. Pero no sólo relacionadas con las “nubes”. Por ejemplo, en septiembre del año 1956 se registraron temperaturas por debajo de los 0ºC en zonas elevadas de León, Burgos y Palencia. Por el contrario, se alcanzaron los 43ºC un 7 de septiembre de 1988 en Badajoz-Talavera.

Es septiembre un mes “mágico” para el observador y aficionado a la meteorología. No sólo se le relaciona con “desastres y destrucción”. Es un mes repleto de vida en el que la naturaleza cobra protagonismo, envolviendo nuestro retorno a la rutina de colores,  sensaciones, olores y fuertes contrastes. ¡Tengamos nuestras cámaras preparadas!

Publicado el 4 de Septiembre de 2017 por Ivan Herrera

EL GRANIZÓMETRO

 

Ni en el diccionario de la lengua española ni en el de la enciclopedia catalana hemos encontrado las palabras “granizómetro” o “calamarsòmetre”, pero nosotros hemos bautizado así a este sencillísimo aparato medidor de la intensidad del granizo (calamarsa) y que usted puede construir sin ninguna dificultad.

Necesitamos un cuadrado de porexpan de 30 centímetros de lado, un cuadrado de papel de aluminio resistente y un poco grueso y cinta adhesiva por ejemplo de embalaje. Colocar el papel de aluminio sobre el cuadrado de porexpan con la cara mate hacia arriba (la parte brillante no nos interesa). En la otra cara del porexpan hay que doblar y pegar con cinta adhesiva los márgenes del papel de aluminio procurando que quede tensa la parte expuesta al granizo. Situar el granizómetro sobre una superficie plana fijándolo para que no se lo lleve el viento…y ya está. Ahora hay que esperar a que granize, por lo que la espera puede durar semanas o meses, pero en verano las tormentas de granizo son algo frecuentes. Cuando descargue el fenómeno, las muescas del granizo quedarán señaladas en la superficie del granizómetro. La profundidad y diámetro de los agujeros variarán según la intensidad del fenómeno. Rellene una ficha para cada plancha con la fecha de la granizada, distancia entre muesca y muesca, profundidad de la marca, número de agujeros… En Estados Unidos incluso hay asociaciones de aficionados a los “hail pad” o granizómetros que almacenan en estanterías.

Publicado el 26 de Junio de 2017 por  Marc Martínez

EL PRIMER PARARRAYOS

En el siglo XVIII hubo un gran interés científico por la electricidad atmosférica. Hubo toda clase de experimentos para estudiar el rayo y como prevenirlo. El Padre Nollet (1700-1770) consigue electrificar a 180 soldados y 300 monjes cogidos todos a una barra metálica. Vaya poder de convicción debía tener.

Benjamín Franklin (1706-1790) comenzó a trabajar a partir de los 12 años en la fábrica de jabón y velas de su padre y se aburría soberanamente. Cuando tenía 17 años se escapa de casa e inicia una carrera frenética con numerosos estudios, multitud de publicaciones, disertaciones, aprende idiomas. En Filadelfia crea un hospital, una biblioteca y constituye una Sociedad Académica. Obtiene numerosos cargos políticos y su curiosidad científica le lleva a investigar sobre la electricidad. En 1752 y mientras realizaba un experimento, observa una chispa con un chasquido en el interior de una botella. A partir de ahí cogió una cometa con una punta metálica, hilo mojado para hacerlo más conductor y en el extremo y cogiéndola de la mano, una llave metálica. Se acercó una tormenta y lanzó la cometa. Por suerte para él no cayó ningún rayo pero observó como se erizaba el hilo que conectaba  la cometa con la llave. Nacía el pararrayos.
En 1753, un año después el ruso Georg Richmann colocó una varilla metálica en la punta de un edificio unida a un cable que él cogía. Llegó una tormenta, cayó un rayo…y el científico cayó fulminado.

En 1760, se instalaba el primer pararrayos en el faro de Plymouth.

Publicado el 26 de Junio de 2017 por Alfred Rodríguez Picó

LA METEOROLOGÍA, UN FACTOR CLAVE EN EL SECTOR ENERGÉTICO

El mercado eléctrico español varía en función de dos factores: la demanda y la capacidad de generación. Estos dos factores son los que al final determinarán el precio de la energía. Una demanda elevada junto con una capacidad de generación baja se traducirá en una subida del precio de la electricidad mientras que si ocurre lo contrario el precio bajará, es la típica ley de la oferta y la demanda que estudiamos en la escuela.

En la demanda de energía hay cientos de factores que influyen, pero hay uno que da mucho juego a las empresas comercializadoras y distribuidoras de energía, la meteorología. El mercado eléctrico, pese a su complejidad, está totalmente afectado por las condiciones meteorológicas y la buena gestión de una predicción meteorológica se traducirá en un incremento de los beneficios.

No obstante este no es el único caso en el que la meteorología juega un papel clave dentro del mercado eléctrico. Hoy en día las energías renovables tienen un peso dentro del mercado eléctrico español de cerca del 50%, siendo la energía solar y especialmente la eólica las más potentes. Si además le sumamos unos ríos llenos después de un temporal de lluvias haremos récords en producción de las renovables. Sabiendo que en el mercado eléctrico el precio se estipula en función de los costes de producción, y que las energías renovables tienen prioridad y coste cero, esto se traduce en que una buena predicción meteorológica puede incrementar substancialmente los beneficios con una buena gestión de compra-venta de energía.

Así pues, la meteorología forma parte del juego del mercado energético y que mejor que utilizarlo en su favor y convertirla en su aliada a la hora de tomar decisiones.

Publicado el 13 de Junio de 2017 por Marc Rusiñol

PRIMER ANIVERSARIO TAIKOMETEOROLOGIA

Ahora hace un año TAIKOMETEOROLOGIA se puso como meta hacer las predicciones meteorológicas más fiables del mercado… y lo hemos conseguido! Unas predicciones de temperatura, humedad, dirección e intensidad del viento, estado del cielo, precipitación, radiación solar, estado del mar, estado de la nieve… hora a hora para los próximos dos días y cada tres horas para días sucesivos. Predicciones a una semana y predicciones especiales a largo plazo, para las próximas cuatro semanas y en algunos casos estacionales. También ofrecemos un riguroso servicio de alertas con un protocolo muy estricto, avisando al cliente de fenómenos extremos, las 24 horas del día y los 365 días del año. Todo llevado a cabo por un equipo de meteorólogos e informáticos, apasionados de la Meteorología. De hecho todos seguimos atentamente la evolución de las situaciones meteorológicas, debatiendo las predicciones, siempre rodeados de las herramientas que la tecnología más avanzada nos ofrece, pero humanizando los datos para conseguir la máxima precisión.

Esta “humanización” de las predicciones es fundamental, ayudando al cliente a planificar mejor sus tareas, aconsejándole a menudo mediante los textos que acompañan todas las informaciones. De hecho si la situación lo requiere, llamamos directamente al responsable o responsables de la empresa para, en situaciones de meteorología extrema, advertirle que tome las medidas necesarias. Creemos que el contacto humano es fundamental. La comunicación clara y ágil es esencial.

Además el desarrollo de nuestra aplicación para móviles y tabletas permite a nuestros clientes acceder a todas estas informaciones en todo momento y en cualquier lugar.

Trabajamos para el sector de la energía, agrícola, ayuntamientos, ocio, turístico, marítimo, deportivo… y cada seis meses el cliente recibe unos gráficos con textos explicativos de cómo se han comportado los meses anteriores, con los datos reales registrados comparados con los previstos por TAIKOMETEOROLOGIA.

Acompañando a nuestros clientes los 365 días del año para compartir anticiclones y perturbaciones, calores y fríos, tormentas y aguaceros… anunciados siempre con suficiente antelación!

Publicado el 23 de Mayo de 2017 por Alfred Rodríguez Picó

METEOROLOGÍA EXTRATERRESTRE

Ser meteorólogo muchas veces no es nada fácil. Cambios repentinos de tiempo con tormentas y fenómenos violentos como tornados o huracanes nos dan más de un dolor de cabeza. ¿Habéis pensado alguna vez cómo sería hacer previsiones del tiempo en otros planetas del Sistema Solar? ¡Para volverse loco!

En Venus, por ejemplo, nuestro planeta “gemelo”, nos quedaríamos cortos hablando de olas de calor. Allí la temperatura media en la superficie es de 430 grados centígrados! El efecto invernadero es extremo! También llueve… ¡pero ácido sulfúrico! Su atmósfera es tan densa que la presión es 90 veces la de la Tierra. Marte parece un planeta estéril, y a duras penas tiene atmósfera. Sin embargo, a menudo se producen tormentas de tierra muy final ¡que pueden rodear todo el planeta! También se gestan “tornados de tierra” como los “diablillos” de nuestro planeta, ¡pero con centenares de metros de altura! En Júpiter las tormentas pueden ser mucho más granes que nuestro propio planeta y durar siglos, con aparato eléctrico como “la Gran Mancha Roja”. En Titán, uno de los satélites de Saturno, llueven hidrocarburos como el metano a “cámara lenta”, formando lagos, ríos e incluso mares. Los huracanes más fuertes de la Tierra pueden generar vientos de más de 250 kilómetros por hora, y los tornados más potentes más de 450. ¡Un “soplido” en comparación con los vientos de Nepturno! Pese a situarse al límite exterior del Sistema Solar, en este planeta se pueden registrar vientos de hasta 2000 kilómetros por hora. En la mayoría de los casos, el “motor” que pone en movimiento la atmósfera de un planeta es el Sol. En el caso de algunos planetas exteriores, es el calor generado en el interior del propio planeta.

Pero no solo encontramos fenómenos meteorológicos y climas extraordinarios en planetas reales. En la seria original de Star Trek, por ejemplo, rodada entre los años 1966 y 1969, podemos descubrir un amplio repertorio. Encontramos planetas muy cálidos y  Capella IV, Ceti Alpha V o Dozaria con escenas rodadas en el desierto del interior de California añadiendo filtros amarillos o rojizos para enfatizar la sensación de “agobio”. En Daemon, por ejemplo, ¡la temperatura no bajaba de los 230ºC! Planetas fríos como Alpha 177 ¡con temperaturas inferiores a los -120ºC! Evidentemente, los protagonistas se tenían que tapar con “rebequitas”, como muestra la imagen adjunta. En el planeta Farengina siempre llovía a cántaros e incuso en el planeta Gamma Trianguli era un ordenador el que decidía el tiempo que hacía.

Como podéis ver, ¡la necesidad de predicciones meteorológicas precisas y de calidad no sólo necesario aquí, en la Tierra!

Publicado el 8 de Mayo de 2017 por Ivan Herrera

GUERRA METEOROLÓGICA

En la década de los 40 del siglo pasado el gobierno de los Estados Unidos inició una serie de experimentos inseminando las nubes con yoduro de plata y otras sustancias químicas para provocar lluvia artificial. Una década después los militares se dieron cuenta de la gran ventaja que tendrían si fueran capaces de controlar el tiempo en el campo de batalla. A finales de los 50 recibieron informaciones acerca de la posible modificación del tiempo por parte de los soviéticos y en 1957 concluyeron que intervenir y modificar el tiempo podría convertirse en un arma más potente que la bomba atómica. ¡Qué horror! …sigamos. El 3 de julio de 1972 el New York Times publicó un artículo, ganador del premio Pulitzer, sobre una operación llevada a cabo por la CIA y la Casa Blanca durante la guerra del Vietnam: durante siete años se había estado rociando las nubes con productos químicos sobre Vietnam, Camboya y Laos para provocar más lluvias y dejar los caminos por donde circulaban los camiones que abastecían las fuerzas enemigas completamente impracticables. Se bautizó como “Proyecto Popeye” iniciándose el 29 de septiembre de 1966 hasta el 27 de octubre. Durante esos 29 días se realizaron 56 vuelos. Según se informó, el 85% de las nubes dieron precipitación así que la operación se prolongó hasta 1972. El gobierno americano gastó 3.600.000 dólares anuales en la operación. Por fin y ante las protestas, el Senado aprobó una resolución que obligaba al presidente Nixon a iniciar negociaciones para conseguir un tratado contra la manipulación del medio ambiente con fines bélicos. Pero en esta resolución había “gato encerrado”.

En 1977 Estados Unidos firmó junto a 41 países un acuerdo sobre la prohibición de utilizar técnicas de modificación ambiental con fines militares. Pero en 1996 y estando Clinton de presidente se presentó un estudio ante el Estado Mayor de la Fuerza Aérea de Estados Unidos: “El tiempo como fuerza manipuladora. Cómo controlar el tiempo en 2025”. En este estudio se proponía ocultar los movimientos de sus tropas y sus equipamientos con formaciones nubosas, crear tormentas con granizadas en zonas enemigas y, para que vean cómo de retorcidas pueden ser algunas mentes, crear “nubes informáticas” compuestas de partículas microscópicas capaces de intercomunicarse entre ellas, pudiendo ser controladas y dirigidas a distancia…ni en la mejor novela de ciencia ficción.

Han pasado los años y hasta hoy no se han puesto en práctica estas barbaridades, pero recordemos que todavía hay más de 20 países con proyectos de modificación del tiempo. Sin embargo, los motivos actuales para alterar el tiempo distan mucho de aquellas propuestas escalofriantes, un ejemplo: durante los Juegos Olímpicos en China se demostró que podían hacer desaparecer la lluvia sobre el estadio olímpico

Publicado el 18 de Abril de 2017 por Alfred Rodríguez Picó

PIROCÚMULO, UNA NUBE PECULIAR

Si habéis pasado alguna vez cerca de las refinerías de Tarragona, habréis observado que en ocasiones por encima de las columnas de humo, se forman nubes del tipo cúmulos de un cierto desarrollo vertical. El fenómeno se denomina “fumulus”.

Mucho más espectaculares por sus dimensiones son los “pirocumulos”: los incendios forestales provocan violentas corrientes de aire ascendentes. La gran cantidad de partículas secas o núcleos de condensación sirven para formar, junto con el vapor de agua, cúmulos que pueden desarrollarse extraordinariamente. De hecho son nubes creadas por una convección forzada por el mismo incendio. En ocasiones se han observado “pirocumulos” tan desarrollados que han llegado a descargar algún chubasco, incluso suficientemente intenso como para apagar el mismo incendio.

En zonas subtropicales, las corrientes ascendentes de los incendios pueden ser tan violentas que las nubes alcanzan la dimensión de “cumulonimbus” o nubes de tormenta, descargando precipitación acompañada de rayos y truenos. Recordamos unas imágenes escalofriantes de la enorme erupción volcánica del Pinatubo en la isla de Luzón en Filipinas, en Junio de 1991. La nube volcánica atravesó la troposfera, penetró en la estratosfera, oscureció el cielo durante el día como si de noche cerrada se tratara. Por si no fuera poco ese mismo día llegaba un huracán y provocó precipitaciones de lluvia mezclada con cenizas y acompañada de gran cantidad de rayos. Fue el máximo exponente de una nube creada por una erupción volcánica en el siglo XX.

Para verlo con más detalle os dejamos un documental explicativo, con imágenes impactantes de lo que sucedió ese Junio de 1991 en el Pinatubo.

No hace falta ir tan lejos para encontrarnos con éste fenómeno. De hecho en cualquier incendio forestal se puede producir, aunque sí que es verdad que la magnitud que se dio en el Pinatubo tiene un período de retorno muy elevado.

Publicado el 28 de Marzo de 2017 por Marc Martínez

AVANZANDO EN LAS NUEVAS TECNOLOGIAS

En TAIKOMETEOROLOGIA pese a llevar poco más de un año funcionando, ya nos hemos puesto al día en las nuevas tecnologías que actualmente se utilizan. El pasado 6 de marzo de 2017 estrenamos la aplicación para dispositivos iOS (iPhone, iPad…), que junto a la aplicación lanzada a finales de 2016 para Android, garantiza que todos nuestros clientes puedan acceder a los servicios contratados des de cualquier lugar y momento. Seguimos mejorando nuestros servicios, haciéndolos más competitivos y novedosos ya que actualmente en el mercado no existe ninguna aplicación de predicciones meteorológicas personalizadas.

Por otro lado TAIKOMETEOROLOGIA ha optado por desarrollar su propio modelo meteorológico. Gracias a los buenos resultados de la empresa en 2016, se ha decidido optar por generar modelos meteorológicos propios de más precisión y resolución, permitiendo tener más fiabilidad en los servicios que ofrecemos. Concretamente el equipo de meteorólogos de TAIKOMETEOROLOGIA dispone de una decena de modelos meteorológicos públicos que analiza y compara con los modelos propios que ha desarrollado, obteniendo una predicción mucho más precisa y fiable. Así que TAIKOMETEOROLOGIA ya es una de las mejores alternativas en cuanto a servicios de predicción meteorológica, ideal para empresas fuertemente influenciadas por la meteorología (empresas energéticas como comercializadoras, distribuidoras y productoras, administraciones públicas para una mejor gestión de los recursos, sector agrícola como cooperativas o grandes empresas que necesitan de estos servicios…).

Si necesitais más información sobre nuestros servicios no dudéis en poneros en contacto con nosotros y descubrir todos los detalles de nuestras predicciones porque queremos hacer que la meteorología sea tu gran aliada.

Publicado el 8 de Marzo de 2017 por Marc Rusiñol Antoñanzas

GUERRA SIN CUARTEL CONTRA EL GRANIZO

A partir del siglo XVIII se inventaron artilugios para “romper” el granizo dentro de la nube, algunos en forma de enormes embudos  por el que salían fuertes explosiones sonoras, audibles hasta 35 kilómetros de distancia. Se creía que el impacto sonoro podía llegar a deshacer el granizo. Su efectividad era nula.

A partir de 1890 en países como Francia, Italia e incluso España se instalaron cientos de cañones repartidos por los viñedos. Eran màquinas realmente aparatosas tal como vemos en la portada de la revista “Popular Science” de 1919. Cargados con abundante pólvora emitían fuertes explosiones contra la nube tormentosa, creyéndose que destruiría el granizo. Con el tiempo se comprobó que no eran eficaces. Actualmente no existe un medio efectivo para proteger los viñedos del fenómeno, salvo las redes protectoras.

El granizo siempre ha sido la mayor pesadilla de los agricultores. Peor que las heladas, vendavales o inundaciones. La temporada de producción frutícola en Cataluña se concentra en dos o tres meses que son precisamente los que mayor posibilidad de tormentas con granizo pueden tener. Antiguamente cuando se aproximaba una tormenta se tocaban las campanas a arrebato, como para desviarla. También se quemaba un olivo previamente bendecido además de lo apuntado al inicio del artículo. En los años 40 del pasado siglo se iniciaron las investigaciones con cohetes portando cápsulas de ioduro de plata. Aún se utiliza este método, pero con muy poca eficacia.

Las redes son una buena solución, se utiliza en numerosos países desde hace años y está resultando realmente efectivo. Normalmente son de polietileno de alta densidad e incluso reciclables. Tienen una vida de 8 a 10 años y protegen prácticamente al 100 % tanto los frutos como la planta. Dejémonos del ioduro de plata y vayamos hacia técnicas más limpias y prácticas.

Sin embargo poco podemos hacer con estos verdaderos monstruos de la Naturaleza: El 3 de septiembre de 1970 descargó sobre Koffeyville (Kansas) una tormenta de pedrisco extraordinaria, recogiéndose piedras de 14,4 cms. de diámetro y 44,7 cms. de circunferencia. El récord que se había registrado duró 33 años ya que el 22 de junio de 2003 descargaron sobre Aurora (Nebraska) piedras tan grandes como pelotas de balonmano de 17,78 cms. de diámetro y 47,63 cms. de circunferencia. Las piedras emitían un silbido durante su caída y cuando impactaban contra el suelo dejaban cráteres de 8 cms. de profundidad.

Publicado el 16 de Febrero de 2017 por Alfred Rodríguez Picó

NIEVE DE PELÍCULA

Quien no se ha fijado en la intensa nevada cayendo sobre James Stewart en la película “Qué bello es vivir” de Frank Capra. El rodaje se hizo entre abril y julio de 1946, así que tuvieron que fabricar nieve artificial, y lo hicieron triturando grandes cantidades de copos de maiz blanqueado. La verdad que el invento fue muy efectivo.  Más problemas tuvieron en el rodaje de la película Doctor Zhivago del gran director Davin Lean. Los campos sorianos tenían que convertirse en estepas rusas, però durante aquel invierno de 1964 la nieve fue muy escasa, así que tuvieron que suplirla por toneladas de polvo de mármol, cera i enormes plásticos extendidos en la lejanía para simular nieve y hielo.

A partir de la década de los 80 surgieron empresas dedicadas exclusivamente a fabricar nieve artificial para películas. La empresa “Snowmasters” se encargó de las nevadas en algunos títulos de las aventuras de Harry Potter, como las que aparecen en el pueblo mágico de Hogsmeade o en Hogwarts.

Publicado el 1 de Febrero de 2017 por Alfred Rodríguez Picó